Estructura de materiales sostenibles
Al momento de diseñar la estructura se encuentran dificultades para ofrecer alternativas a las
construcciones convencionales como el hormigón armado y acero.
Para lograr una estructura que tenga una mayor sostenibilidad y buena calidad, es conveniente
utilizar acero y áridos reciclados (de desperdicio de obra), todo esto acompañado de un
eficiente uso del cemento.
También se puede optar por técnicas tradicionales con materiales naturales como el adobe, la
tapia, piedra, madera, etc; aunque son difíciles de introducir en grandes edificios.
En Argentina el principal mampuesto con el que se realizan paredes y elementos estructurales es el ladrillo cerámico, varios estudios han demostrado que los escombros de este material provenientes de demoliciones, sirven como agregado grueso en hormigones destinados a elementos estructurales que requieren bajas resistencias a las cargas. Al construir hormigón con materiales reciclados, se contribuye al medio ambiente con un 30% menos de emisiones de CO2.
Hay que tener en cuenta que por cada m2 de Hormigón tradicional se producen 70,8 Kg CO2 y al construir con Hormigón reciclado se produce 50.2Kg CO2 por m2.
En los elementos prefabricas, como pre-losas o viguetas pretensadas hay que analizar el consumo y tipo de energía con el que se producen y las características de sus componentes.
En todos los casos hay que tener en cuenta que deben ser de producción local con materiales cercanos para que haya una menor emisión de CO2 en el transporte.
El aporte excesivo de acero representa costos ambientales considerables en cuanto a consumos energéticos y contaminación ambiental, por lo cual los cálculos estructurales
tienen que ser eficientes, para poder emplear las cantidades justas de acero.
En Argentina el principal mampuesto con el que se realizan paredes y elementos estructurales es el ladrillo cerámico, varios estudios han demostrado que los escombros de este material provenientes de demoliciones, sirven como agregado grueso en hormigones destinados a elementos estructurales que requieren bajas resistencias a las cargas. Al construir hormigón con materiales reciclados, se contribuye al medio ambiente con un 30% menos de emisiones de CO2.
Hay que tener en cuenta que por cada m2 de Hormigón tradicional se producen 70,8 Kg CO2 y al construir con Hormigón reciclado se produce 50.2Kg CO2 por m2.
En los elementos prefabricas, como pre-losas o viguetas pretensadas hay que analizar el consumo y tipo de energía con el que se producen y las características de sus componentes.
En todos los casos hay que tener en cuenta que deben ser de producción local con materiales cercanos para que haya una menor emisión de CO2 en el transporte.
El aporte excesivo de acero representa costos ambientales considerables en cuanto a consumos energéticos y contaminación ambiental, por lo cual los cálculos estructurales
tienen que ser eficientes, para poder emplear las cantidades justas de acero.
Con respecto a la cimentación, el hormigón es el material universal, ya que no existe ningún
sustituto, hay que evitar sus desperdicios para lograr minimizar al máximo los niveles de
contaminación, haciendo intervenciones que eviten el contacto con niveles freáticos y
adaptando la tipología del edificio al entorno.

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