Las tres “R” (Reducir, reutilizar y reciclar) y el diseño

En la sociedad existe una gran demanda de recursos no renovables (combustibles fósiles, minerales, agua, etc.) que es imprescindible reducir y compensar con un aumento de la demanda de otros fuentes renovables.
Construir supone un gran gasto de recursos que deberían poder reutilizarse o reciclarse. Si una edificación puede ser duradera en su forma y construcción va a gozar de una mayor valoración social, permitiendo que se realce su posibilidad de volver a utilizarla. La reutilización del conjunto o el reciclaje de sus componentes es preferible a la demolición total, ya que los arquitectos podemos dar respuestas de diseño que respondan a las necesidades sociales actuales y futuras.
En la arquitectura moderna la forma seguía a la función y esto dificultaba la flexibilidad programática; este pensamiento se puso en discusión en la contemporaneidad, ya que en la actualidad se dan rápidos cambios sociales, laborales y tecnológicos por la expansión de las grandes metrópolis. Este dinamismo hace que los edificios cambien de función en períodos relativamente cortos de tiempo.
Estos recursos también llevan a la recuperación de elementos constructivos (vigas metálicas, ladrillos, etc) para utilizarlos en otros construcciones.
Los edificios pueden ser contenedores con grandes luces que permitan una mayor libertad de usos con partes (módulos) desmontables, aprovechando la luz, la ventilación natural, utilizando acero y aluminio reciclado, etc; Características que aparecen en los proyectos de Norman Foster.
Teniendo en cuenta la reutilización y reciclaje la arquitectura debe ser flexible y versátil. Es conveniente atornillar los elementos metálicos, utilizar morteros de cal para recuperar ladrillos, usar aislantes
orgánicos (lana, celulosa), encastrar los elementos de madera, evitar acabados de yeso, etc. 



Sainsbury centre, Norman Foster.
Diseño de espacio flexible y partes desmontables.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Modelo 80

Estructura de materiales sostenibles

Proyecto SB